

Tobby fue encontrado en la calle con un collar que ponía su nombre. No parecía un perro abandonado pero no tenía microchip. Fue recogido y llevado a una residencia de animales. Allí permaneció muy triste entre rejas unos días, hasta que su dueño lo localizó y vino a buscarlo. Como muestra la foto, la alegría del perro fue desbordante. Todo esto no hubiera pasado si Tobby hubiera llevado microchip ya que el mismo día que fue encontrado hubiera vuelto a su hogar.